En el mercado global, los compradores de aceite de girasol no se limitan a prestar atención solo al sabor y el color. En realidad, se centran más en la conservación de nutrientes, la capacidad antioxidante y la utilización del proceso de prensado en frío. A continuación, profundizaremos en los principales parámetros de calidad que preocupan a los compradores globales.
Las características sensoriales del aceite de girasol, como el color, el olor y el sabor, son los primeros aspectos que los compradores perciben. Un aceite de girasol de alta calidad generalmente tiene un color claro y transparente, un olor suave y un sabor puro. Por otro lado, los parámetros fisicoquímicos, como el índice de acidez, el valor de peróxido y el punto de humo, también son cruciales. Un índice de acidez bajo indica una menor oxidación y un mejor estado de conservación del aceite. Un valor de peróxido bajo significa menos sustancias peróxidas en el aceite, lo que es beneficioso para la salud. Un punto de humo alto permite que el aceite se utilice en altas temperaturas sin generar humo y sustancias dañinas.
El proceso de prensado en frío es ampliamente reconocido por su capacidad para conservar los nutrientes del aceite de girasol. Según estudios de laboratorios tercerizados, el aceite de girasol prensado en frío contiene más vitamina E y antioxidantes polifenólicos en comparación con el aceite prensado a alta temperatura. La vitamina E es un potente antioxidante que puede prevenir la oxidación del aceite y proteger el cuerpo de los radicales libres. Los antioxidantes polifenólicos también tienen propiedades antiinflamatorias y cardioprotectoras.
"El proceso de prensado en frío es la mejor manera de obtener aceite de girasol rico en nutrientes y con un sabor natural", dice un experto en aceites vegetales.
Al elegir aceite de girasol, es importante leer detenidamente la información en la etiqueta del envase. La forma de prensado es un indicador crucial. Un aceite etiquetado como "prensado en frío" garantiza que se ha producido a baja temperatura, lo que conserva mejor los nutrientes. Además, la fecha de producción, la fecha de caducidad, la lista de ingredientes y los logotipos de certificación, como la certificación orgánica y la no transgénica, también son información importante para los compradores.
El aceite prensado a alta temperatura y el prensado en frío presentan diferencias significativas en términos de contenido nutricional, estabilidad del sabor y rendimiento en el almacenamiento a largo plazo. El aceite prensado a alta temperatura puede perder algunos nutrientes valiosos durante el proceso de calentamiento, y su sabor puede volverse más fuerte y menos natural. Además, el aceite prensado a alta temperatura es más propenso a la oxidación y la rancidez durante el almacenamiento. En cambio, el aceite prensado en frío conserva mejor los nutrientes y tiene un sabor más suave y natural, lo que lo hace más adecuado para el consumo a largo plazo.
Para los exportadores de aceite de girasol, obtener la certificación de organismos autorizados, como SGS, BRC e IFS, es esencial para garantizar el cumplimiento de las normas internacionales y aumentar la confianza de los compradores. Estas certificaciones demuestran que el producto ha sido sometido a rigurosos controles de calidad y cumple con los estándares internacionales en términos de seguridad alimentaria y calidad.
En resumen, comprender los parámetros de calidad del aceite de girasol y la importancia de las certificaciones autorizadas es fundamental tanto para los compradores como para los exportadores. Nuestra empresa utiliza una tecnología de prensado en frío a baja temperatura totalmente cerrada, lo que garantiza que cada gota de aceite esté rica en antioxidantes naturales. Si desea obtener más información sobre nuestra solución de producción de aceite de girasol, haga clic aquí.