Si estás cansado de ver etiquetas engañosas como “100% natural” o “prensado en frío” sin saber si realmente lo es, este artículo te ayudará a convertirte en un experto en la elección del mejor aceite de girasol para tu hogar o negocio. No se trata solo de cómo se ve o huele — aunque eso importa mucho — sino de entender qué hace que un aceite sea verdaderamente de alta calidad desde su origen hasta tu cocina.
El aceite de girasol prensado en frío debe tener un color amarillo pálido (no oscuro ni opaco), un aroma suave y floral, y una textura limpia en la boca, sin residuos grasos ni amargor. Según estudios de laboratorios independientes, el aceite prensado en frío mantiene entre el 85% y el 92% de sus antioxidantes naturales como la vitamina E, mientras que el aceite térmico pierde más del 60% durante el proceso.
Dr. Ana López, química alimentaria del Instituto Tecnológico de Alimentos:
“Un buen aceite prensado en frío no debe tener olor a quemado ni presentar cambios de color después de 3 meses. Estos son signos claros de que el proceso térmico fue usado.”
La fecha de fabricación, la duración útil (mínimo 12 meses si está bien almacenado) y la presencia del sello “prensado en frío” con certificación ISO 22000 o HACCP son señales reales. Muchos fabricantes usan etiquetas genéricas como “extra virgen” o “sin refinar”, pero eso no garantiza el método de extracción. En Europa, por ejemplo, el 73% de los consumidores revisa la etiqueta antes de comprar — ¡y tú también deberías!
En una copa transparente, vierte dos tipos de aceite: uno prensado en frío y otro convencional. Añade unas gotas de agua caliente. El aceite prensado en frío no formará emulsión rápida ni dejará residuos. Este simple truco, usado por chefs profesionales en España, puede ahorrarte miles de euros en productos falsos.
Además, asegúrate de que el aceite tenga un índice de peróxidos inferior a 5 meq O₂/kg, según normas internacionales. Esto indica bajo nivel de oxidación y mayor frescura. Nosotros, como fabricante, utilizamos tecnología de prensado en frío completo en cadena cerrada, lo que garantiza que cada botella conserve su valor nutricional original y su sabor auténtico.
Descubre cómo nuestra línea de producción de prensado en frío garantiza calidad constante, sin aditivos ni calor excesivo. Nuestros clientes B2B en Latinoamérica y Europa ya han visto mejoras en sus margenes gracias a ingredientes más limpios y saludables.
Conoce nuestra tecnología de prensado en frío