¿Te has preguntado alguna vez por qué muchos consumidores terminan comprando aceite de girasol que no es realmente cold-pressed? En el mercado actual, donde hay más de 120 marcas diferentes en América Latina y Europa, es fácil confundirse entre productos etiquetados como “natural” o “premium” sin saber si cumplen con estándares reales.
La mejor forma de distinguir un aceite cold-pressed verdadero es mediante una evaluación sensorial simple pero precisa:
Según estudios del Instituto Nacional de Alimentos (INAC, México), los aceites cold-pressed conservan hasta un 40% más de vitamina E y polifenoles que los calentados. Esto se traduce directamente en mayor antioxidante y menor riesgo de oxidación durante el almacenamiento.
“Los aceites cold-pressed no solo saben mejor, sino que también protegen tu salud cardiovascular y cerebral. No son un lujo: son una inversión diaria.” – Dr. Luis Martínez, Nutrición Funcional, UNAM
No te dejes engañar por la imagen del envase. Lee lo siguiente:
¿Sabías que más del 60% de los aceites etiquetados como “cold-pressed” en Amazon España no cumplen con los estándares internacionales de exportación? Es hora de tomar decisiones informadas.
En nuestra línea de producción, usamos tecnología de prensado mecánico a temperatura controlada (<40°C), lo que preserva los nutrientes esenciales sin necesidad de aditivos. Este método es respaldado por laboratorios independientes como SGS y Bureau Veritas en Europa.
Comprar un aceite cold-pressed no es solo una decisión alimenticia. Es un acto consciente de cuidar tu cuerpo, tu familia y tu entorno. Y cuando eliges bien, también apoyas prácticas agrícolas sostenibles y responsables.
Descubre cómo nuestro aceite de girasol cold-pressed cumple con los requisitos de exportación europea y latinoamericana.
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