En el contexto del auge mundial de la dieta saludable, la demanda de aceite de girasol frío prensado de alta calidad sigue creciendo. ¿Alguna vez te has preguntado por qué el aceite de girasol que compraste no tiene aroma o si el “prensado físico” en la etiqueta significa prensado en frío? Aquí te ayudaremos a resolver estas dudas y a adquirir un conocimiento profundo del aceite de girasol frío prensado.
El prensado en frío es un método tradicional y respetuoso con la naturaleza. A temperaturas inferiores a 60 grados Celsius, el aceite se extrae sin alterar sus componentes naturales. En contraste, el prensado a alta temperatura utiliza altas temperaturas en el proceso de extracción, lo que puede dañar los nutrientes y la estructura molecular del aceite. Los estudios de la Organización Mundial de la Salud indican que el aceite frío prensado retiene hasta un 80% más de vitaminas y antioxidantes en comparación con el aceite prensado a alta temperatura.
“El aceite frío prensado es el mejor amigo de una dieta saludable, ya que conserva todos los nutrientes naturales del girasol”. - Organización Internacional de Aceites
La apariencia, el aroma y el sabor del aceite son pistas importantes para evaluar su calidad. Un aceite de girasol frío prensado de alta calidad tiene un color amarillo pálido y transparente, un aroma dulce y suave de girasol y un sabor ligero y agradable en la boca. En cambio, un aceite de baja calidad puede ser turbio, con un aroma fuerte y desagradable y un sabor amargo. Por ejemplo, un aceite frío prensado bien hecho tendrá un índice de claridad superior al 95%, en comparación con un índice del 70% en un aceite de menor calidad.
Para evaluar objetivamente la calidad del aceite de girasol, es útil recurrir a los resultados de análisis realizados por laboratorios independientes. El valor de peróxido (POV) es un indicador importante de la estabilidad oxidativa del aceite. Un aceite de girasol frío prensado de alta calidad generalmente tiene un POV inferior a 5 mEq/kg, lo que significa una menor oxidación y una mayor estabilidad. Asimismo, la cantidad de vitamina E, un potente antioxidante, debe ser superior a 500 mg/kg.
A la hora de elegir un aceite de girasol, la etiqueta del envase es tu mejor aliado. Asegúrate de comprobar la fecha de fabricación, la fecha de caducidad y el método de extracción. Si la etiqueta dice “prensado en frío”, significa que el aceite se ha extraído a baja temperatura y conserva la mayoría de sus nutrientes. Además, presta atención a los ingredientes adicionales, como los conservantes o los colorantes, y evita los aceites con demasiados aditivos.
Para garantizar que compras un aceite de girasol frío prensado de alta calidad, siempre es mejor elegir marcas reconocidas y productos de proveedores confiables. También puedes probar algunos métodos de identificación caseros, como guardar el aceite en el refrigerador durante unas horas. Si el aceite se vuelve turbio o se solidifica parcialmente, es probable que no sea un aceite frío prensado puro. Además, ten en cuenta que solo los equipos que utilizan tecnología de prensado en frío pueden retener realmente los nutrientes y el sabor naturales del aceite de girasol.
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