En los últimos cinco años, la demanda global de aceites vegetales saludables ha crecido un 17% anual, según datos de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura). Entre ellos, el aceite de girasol prensado en frío se ha posicionado como una opción premium para consumidores conscientes de su salud y chefs profesionales que valoran la calidad del ingrediente.
La diferencia clave entre el aceite prensado en frío y el tradicional no está solo en la temperatura, sino en cómo se preserva la integridad molecular del producto. Durante la extracción, los aceites convencionales se someten a temperaturas superiores a 120°C, lo que degrada hasta un 40% de sus vitaminas esenciales, especialmente la vitamina E (tocoferoles).
En cambio, el proceso de prensado en frío mantiene la temperatura bajo los 40°C, lo que permite conservar más del 90% de los antioxidantes naturales como los polifenoles y tocoferoles —según estudios publicados en la revista Food Chemistry (2022)—, además de mantener su aroma y sabor únicos sin alteraciones químicas.
Los mercados europeos, especialmente España, Italia y Alemania, están mostrando una fuerte tendencia hacia productos "clean label" y con trazabilidad clara. Las marcas que destacan esta tecnología no solo ganan confianza, sino también precios premium: un estudio de Nielsen revela que los consumidores pagaron hasta un 25% más por aceites que certifican procesos de baja temperatura.
Además, el aceite de girasol prensado en frío es ideal para dietas como la mediterránea o cetogénica, donde la calidad del graso es tan importante como su origen. Su perfil de ácidos grasos omega-6 y monounsaturados lo hace compatible con estas tendencias globales de alimentación funcional.
Si estás considerando introducir este tipo de aceite en nuevos mercados, debes tener en cuenta dos factores críticos:
¿Es realmente mejor para la salud que el aceite de girasol convencional?
Sí. Estudios del Instituto de Nutrición de la Universidad de Barcelona confirman que el consumo diario de 15 ml de aceite prensado en frío aumenta los niveles de vitamina E en sangre un 18% en 4 semanas.
¿Cuál es la vida útil del producto?
Con empaque en botellas de vidrio oscuro y almacenamiento en lugar fresco, el aceite mantiene su calidad durante hasta 12 meses, comparado con los 6–8 meses del aceite refinado.
💡 Consejo profesional: No subestimes el poder del storytelling. Los compradores B2B buscan proveedores que entiendan no solo la técnica, sino también el valor emocional del producto. Compartir historias reales de agricultores locales o procesos sostenibles puede diferenciarte en una industria saturada.